Ácaros en la cama: qué son, síntomas y cómo reducirlos
Nesolia
No se ven, pero están en todas las casas: los ácaros del polvo. Y su lugar favorito es la cama. En esta guía te contamos qué son, por qué se acumulan en el colchón, la almohada y el edredón, qué síntomas pueden provocar y qué puedes hacer para reducirlos.
¿Qué son los ácaros del polvo?
Son arácnidos microscópicos, invisibles a simple vista, que viven en el polvo doméstico. Según la Fundación BBVA y la Sociedad Española de Alergología (SEAIC), se alimentan de las escamas de piel que perdemos cada día (en torno a un gramo diario por persona). No pican ni transmiten enfermedades: el problema son las partículas que dejan, que actúan como alérgeno en las personas sensibles.
¿Por qué viven en la cama?
Porque allí encuentran todo lo que necesitan: comida (piel), calor y humedad. Los ácaros se desarrollan mejor entre 25 y 35 °C y con una humedad del 50 al 75 %. Una cama ocupada durante ocho horas alcanza fácilmente 25–30 °C, y el sudor de cada noche aporta la humedad. Colchón, almohada y relleno del nórdico son, por eso, sus zonas preferidas.
Síntomas más habituales
En las personas alérgicas a los ácaros, los síntomas suelen notarse sobre todo por la mañana, al levantarse:
- Estornudos seguidos.
- Nariz tapada o que gotea.
- Picor de nariz y de ojos.
- Tos o sensación de ahogo en personas con asma.
Si reconoces estos síntomas de forma habitual, consulta con tu médico o con un alergólogo: es quien puede confirmar si se trata de una alergia.
¿Y si te pica la piel? Los ácaros del polvo no pican. Si notas picaduras en la cama, lo más probable es que se trate de otro insecto, como chinches o pulgas.
7 hábitos para reducir los ácaros en la cama
- Lava las sábanas cada semana, a 60 °C si el tejido lo permite: a partir de unos 55 °C los ácaros no sobreviven.
- No te olvides del relleno: la funda protege el edredón, pero no lo mantiene limpio. La OCU recomienda lavar el nórdico al menos una vez al año, y más a menudo si eres sensible al polvo. Aquí te explicamos cómo lavar un edredón nórdico en casa.
- Lava también la almohada varias veces al año, o cámbiala cuando pierda volumen.
- Ventila el dormitorio cada mañana y deja la cama destapada unos minutos antes de hacerla, para que se vaya la humedad.
- Controla la humedad: por debajo del 50 % los ácaros se reproducen mucho peor.
- Aspira el colchón con regularidad, con un aspirador con filtro HEPA.
- Reduce los «nidos de polvo» en el dormitorio: peluches, alfombras gruesas y cojines que no se lavan.
El punto débil: el relleno del nórdico
Casi todos lavamos las sábanas cada semana, pero el relleno del nórdico suele pasar meses sin lavarse, porque no cabe en la lavadora o tarda días en secarse. Por eso existen edredones pensados para lavarse enteros en casa, como el Edredón EasySleep® 2 en 1 de Nesolia: edredón y funda en una sola pieza, que va entero a la lavadora de casa (y puntualmente a 60 °C) y se seca al aire en unas dos horas. Lavarlo con regularidad ayuda a eliminar el polvo y los alérgenos acumulados.
Resumen
- Los ácaros viven en la cama porque encuentran piel, calor y humedad.
- No pican: los síntomas típicos son estornudos y nariz tapada al levantarse.
- Sábanas a 60 °C cada semana, relleno y almohada varias veces al año.
- Ventilar y controlar la humedad marca la diferencia.
- Ante síntomas frecuentes, consulta con un profesional.